Voluntarios de Banco Santander participaron junto a Fundación For The Best World en una jornada de acción ambiental en la que construyeron cinco puntos de carga solar y diferentes elementos para favorecer la biodiversidad, destinados al Centro de Educación Stella Maris de Usera y al Colegio de Educación Primaria de Aravaca.
Una jornada de voluntariado puede generar un impacto que vaya mucho más allá del día de la actividad. Con este objetivo, Fundación For The Best World desarrolló junto a Banco Santander una acción de voluntariado ambiental orientada a crear recursos que continúen generando valor ambiental y educativo en el tiempo.
Durante la jornada, los voluntarios participaron activamente en la construcción de cinco puntos de carga solar, diseñados para aprovechar la energía renovable y acercar de una forma práctica el funcionamiento y las posibilidades de la energía solar.
Los equipos trabajaron conjuntamente en todo el proceso de montaje, convirtiendo la actividad en una experiencia de colaboración, aprendizaje y acción ambiental.
Crear espacios para la biodiversidad
La jornada incorporó también diferentes actuaciones destinadas a favorecer la biodiversidad.
Los voluntarios construyeron refugios para aves y reservas de biodiversidad, además de trabajar con especies aromáticas y otros elementos destinados a crear pequeños espacios de apoyo para la fauna y la flora.
Estas estructuras contribuyen a generar espacios más favorables para diferentes especies y, al mismo tiempo, pueden convertirse en herramientas educativas para descubrir y comprender la biodiversidad más cercana.
Del voluntariado a los centros educativos
El proyecto no termina al finalizar la jornada.
Los elementos construidos por los voluntarios serán destinados al Centro de Educación Stella Maris de Usera y al Colegio de Educación Primaria de Aravaca, en Madrid.
Una vez instalados, los puntos de carga solar y los elementos de biodiversidad pasarán a formar parte de estos espacios educativos, permitiendo que el trabajo realizado durante la jornada continúe generando impacto.
Los alumnos podrán acercarse de una forma tangible a conceptos como las energías renovables, la biodiversidad, la conservación de la naturaleza y la sostenibilidad, integrando estos recursos en su entorno cotidiano.
De esta manera, una acción de voluntariado corporativo se transforma en un legado que conecta a los voluntarios que construyen los elementos con los niños y jóvenes que podrán utilizarlos y aprender de ellos.
Voluntariado que deja legado
Desde Fundación For The Best World impulsamos un modelo de voluntariado ambiental que busca ir más allá de una acción puntual.
El objetivo es que el esfuerzo realizado durante unas horas pueda convertirse en soluciones que permanezcan en el territorio, contribuyan a mejorar el entorno y permitan seguir sensibilizando a otras personas después de que la jornada haya terminado.
La colaboración con Banco Santander es un ejemplo de este enfoque: voluntarios que trabajan juntos para construir soluciones relacionadas con las energías renovables y la biodiversidad que posteriormente encuentran una segunda vida como recursos ambientales y educativos.
Los cinco puntos de carga solar, los refugios y los elementos de biodiversidad construidos durante la jornada continuarán ahora su recorrido en Stella Maris de Usera y el Colegio de Educación Primaria de Aravaca.
Porque crear impacto es también construir futuro.
