Los océanos son los pulmones de nuestro planeta, pues generan la mayoría del oxígeno que respiramos.

SABÍAS QUE…

Aunque no sabemos prácticamente nada sobre muchas de las especies que habitan las aguas de nuestro planeta, y que todavía quedan muchas por descubrir, hay por ejemplo peces resistentes al hielo que cuentan con un auto descongelante natural.

Los océanos y mares cubren más del 70% de la superficie terrestre, y sin duda son imprescindibles para preservar nuestra vida.

Desde hace años son muchos y profundos los informes que alertan del impacto de los plásticos en los animales marinos.

Por un lado, los macroplásticos, que producen asfixia, estrangulamiento, enredos… y los microplásticos que liberan componentes químicos tóxicos son ingeridos por la fauna marina y finalmente llegan a los seres humanos.

Aunque no existe una cifra definitiva de la cantidad de plástico presente en los océanos del mundo, si hay estimaciones que coinciden en afirmar que los plásticos constituyen entre el 60 y el 80% del total de residuos marinos. Si no actuamos, en 2050, los océanos podrían contener más plásticos que peces.

El plástico que flota en los ecosistemas llega hasta nuestro organismo a través de porcentajes nada desdeñables: un 90% de la sal que consumimos se encuentra contaminada por plásticos, cifra que alcanza el 100% en el caso de España.

En los últimos años, numerosos estudios coinciden en afirmar que el Mar Mediterráneo es el mar más contaminado del mundo. Este triste récord se ha visto favorecido por la alta actividad humana en esta zona, y la consecuencia es la acumulación de basura como plásticos, vidrio, madera y caucho, encontrándose residuos en la columna de agua, playas y en el fondo marino.

Los científicos han identificados 5 áreas en los océanos del mundo en el que se generan una serie de grandes remolinos o giros subtropicales que hacen que en esas áreas se acumule mucho más plástico pues el que llega allí no sale. Es lo que se ha venido a denominar “Islas de Plástico”. La mayor de ellas se encuentra en el pacífico norte a unos 2.000 Km de Hawaii y tan grandes como España o México.

Las grandes concentraciones de CO2 en la atmósfera, están provocando un fenómeno conocido como “acidificación de los océanos” y que avanza a un ritmo sin precedentes. El mar ya ha absorbido una cuarta parte del CO2 procedente de la quema de materiales fósiles, esto hace que el Ph del agua disminuya y se vuelva más ácida. Con aguas más ácidas y cálidas se producen cambios en la circulación de las mismas, disminución de las lluvias, y en consecuencia alteración de los ecosistemas como los fiordos, o de ecosistemas marinos como los arrecifes de coral que constituyen la mayor fuente de ingresos y proteína para millones de personas en el mundo y, además de afectar a los organismos marinos podría incluso acelerar el cambio climático.

Consecuencia del cambio climático y del excesivo vertido de aguas residuales y fertilizantes químicos, se están encontrando concentraciones alarmantes de sargazo, un alga marina, que en grandes cantidades genera, reducción de luz y oxígeno en los mares, acidificación de las aguas y pérdida de pastos marinos lo que provoca la erosión de las playas.

Otro fenómeno es el de la sobrepesca, al que se le atribuye la desaparición del 90% de los peces depredadores.

El deshielo consecuencia de la subida de las temperaturas, retroalimenta a la vez el cambio climático, ya que la pérdida del permafrost (superficie que está permanentemente congelada) libera más metano-gas de efecto invernadero- a la atmósfera- y causa más derretimiento.

El aumento del nivel del mar, unos 8cm en los últimos 23 años, que además de provocar erosiones de terreno y amenazar zonas de cultivo, viviendas etc, provoca la pérdida de hábitat para numerosas especies.

El objetivo 14 de los 17 propuestos por Naciones Unidas, se desarrolla bajo el siguiente epígrafe: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

Una de las metas más inmediatas a lograr es prevenir y reducir de manera significativa la contaminación marina de todo tipo, en particular la contaminación producida por actividades realizadas en tierra firme, incluidos los detritos marinos y la contaminación por nutrientes, para ello es necesaria la colaboración y el trabajo en alianza de todos los actores implicados, desde las administraciones, a empresas, entidades y actuaciones individuales.

Para reducir la basura marina, los gobiernos deben establecer normativas para,

  • Eliminar los plásticos de un solo uso, ya que son responsables del 50% de la contaminación marina.
  • Prohibición de los microplásticos añadidos intencionalmente en cosméticos, productos de cuidado personal, detergentes y productos de limpieza.
  • Apelar a la responsabilidad de las empresas productoras, bajo el principio de “quien contamina paga”. Fabricantes de tabaco o de aperos de pesca como redes, entre otros.
  • Desarrollar políticas de Educación Ambiental para la ciudadanía, integrándolo en las escuelas e institutos.
  • Para acabar con la sobre pesca, se hace necesario el trabajo conjunto de sectores implicados. Así, atendiendo a los datos proporcionados por los trabajos científicos de investigación, las administraciones públicas deben dictar normas en cuanto a las cuotas anuales de pesca autorizada. Por otra parte, y para poner fin a la pesca ilegal, es imprescindible la cooperación internacional entre países, con herramientas como el “registro mundial de buques de pesca, traslado y refrigerado” entre otras.
  • Revertir la acidificación del agua de los mares, llevando a cabo acciones que imitan a la naturaleza como, plantar y conservar bosques; enriquecer y prevenir la erosión de los suelos agrícolas; y fomentar el crecimiento del plancton marino.
INVOLÚCRATE

¿CÓMO ACTUAMOS NOSOTROS?

Intervenimos de manera directa a través de CLEAN THE SEA, un programa para la limpieza del mar Mediterráneo, en ríos, superficie, fondos y zonas costeras, pero nuestra acción va más allá, y por ello hemos puesto en marcha proyectos preventivos en tierra dirigidos a la REDUCCIÓN DE PLÁSTICOS DE UN SOLO USO y de apoyo en la gestión de residuos para evitar que estos se viertan a los entornos naturales como ríos o bosques, en las que utilizamos el arte o herramientas participativas para concienciar.

CLEAN THE SEA

Clean the Sea es un programa impulsado por la Fundación Best World con la colaboración de otras entidades, para limpiar y preservar el Mar mediterráneo. Esta lucha contra la basura marina se realiza en 6 niveles:

  • Limpieza de ríos y mar con embarcaciones sostenibles y redes de drenaje.
  • Limpiezas con buceadores.
  • Cleanups con voluntariado.
  • Generación de empleo verde a partir de la transformación de residuos.
  • Programas educativos en colegios para un consumo responsable.
  • Esculturas participativas realizadas con residuos.

Conoce más sobre este proyecto en: www.cleanthesea.org

PROGRAMA DE VASOS Y MENAJE REUTILIZABLE

Evitamos la generación de más residuos plásticos en festivales, facilitando la reducción de vasos, platos y cubiertos de un solo uso, a la vez que aprovechamos la disposición lúdica del público para fortalecer la conciencia y la acción medioambiental.

CONOCE MÁS

CONCIENCIACIÓN A TRAVÉS DEL ARTE

Utilizamos el arte para concienciar sobre la problemática de los océanos en los espacios públicos, privados o centros educativos, promoviendo la gestión de residuos y consumo responsable.

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