De los bosques depende desde el agua que bebemos al aire que respiramos y los alimentos que comemos.

SABÍAS QUE…

Los árboles de los bosques son acueductos naturales, redistribuyendo hasta el 95% del agua que absorben donde más se necesita. Mantienen la humedad en el suelo, evitando la erosión y la liberan de nuevo a la atmósfera produciendo un efecto de enfriamiento.

Prácticamente todos los ecosistemas de la Tierra han experimentado una transformación radical fruto de la mano del hombre. La pérdida actual de biodiversidad y los cambios derivados en el medio ambiente se producen a una velocidad hasta ahora desconocida en la historia de la humanidad.

La vida humana depende de la tierra tanto como del océano para su sustento y subsistencia.

Los bosques cubren casi el 31% de la superficie de nuestro planeta. De los bosques depende nuestra salud física desde el aire que respiramos, al agua que bebemos y los alimentos que comemos, nuestra salud mental, ya que el estilo de vida de muchas culturas está asociado a través de las creencias y valores al paisaje natural. Pero además los bosques albergan más del 80% de las especies terrestres de animales plantas e insectos.

DEFORESTACIÓN

Es uno de los factores que más ha influido en el cambio climático, y en la pérdida de biodiversidad.

Las principales causas de la deforestación son las acciones humanas

  • Tala indiscriminada de árboles para obtener ingredientes para el consumo humano, como el aceite de palma.
  • La tala de árboles y arbustos provoca la desaparición de la cubierta vegetal que mantiene la capa fértil del suelo. España es el país europeo con mayor riesgo de desertificación.
  • Incendios intencionados en selvas y bosques sacrificados para obtener terrenos dedicados a monocultivos. Provocando la acidificación de los suelos, y la pérdida de nutrientes en los mismos.
  • La Agricultura Industrial, la sobrexplotación del medio natural conlleva el uso desproporcionado de recursos naturales, y requiere la utilización de pesticidas y fertilizantes químicos para acelerar la producción, poniendo en riesgo la calidad de las aguas y la biodiversidad,
  • La pérdida de Biodiversidad se traduce, en extinción de especies, como las abejas, responsables de la polinización del 70-80% de la polinización de las frutas y verduras que consumimos.
  • El calentamiento global consecuencia del aumento los gases invernadero ha provocado que:
  • La temperatura del planeta ha aumentado entre 4 y 7 grados centígrados desde la última edad de hielo.
  • La disminución de las precipitaciones y en consecuencia del caudal de los ríos, supone un incremento del riesgo de sequías más intensas, y mayor riesgo de incendios forestales.
  • Las olas de calor más frecuentes se traducen en riesgo para la salud y bienestar humano, al producirse cambios en la distribución de enfermedades infecciosas sensibles al cambio climático.
Por parte de los gobiernos se deben incrementar el número de Áreas Naturales Protegidas, y campañas educativas para proteger nuestros bosques de incendios. También impulsar la agricultura sostenible con el fin de mitigar al máximo el efecto que tienen los pesticidas tanto en los suelos como en el medio ambiente, incluyendo el efecto desestabilizador y en muchas ocasiones letal, que tienen sobre los animales y el resto de especies vegetales.

Así mismo, deben desarrollar políticas eficientes para mitigar el cambio climático, en núcleos urbanos, como exponemos en el apartado de Ciudades Sostenibles (enlace), y en el resto de ecosistemas, regulando en

  • Recuperación de los suelos promoviendo la Agricultura sostenible, o Permacultura, avanzando en la filosofía de trabajar a favor y con la naturaleza y el entorno. La Agricultura ecológica favorece una explotación óptima de los recursos naturales y no requiere del uso de productos químicos, así a la vez que se conserva la fertilidad de la tierra se respeta el medio ambiente.
  • Proteger y asegurar la polinización, recordad que las abejas, junto con otros insectos como mariposas y abejorros, son las responsables de este proceso, regulando el uso de pesticidas químicos.
  • La Reforestación puede convertirse en una de las estrategias más potentes para revertir el cambio climático.
  • Programas nacionales como el realizado en Filipinas, 1.500 millones de árboles en 1.500.000 hectáreas, a participar en proyectos de plantaciones y reforestaciones promovidos por diferentes entidades. individuales como participar en plantaciones.
  • A nivel individual, podemos participar en las iniciativas de reforestaciones y plantaciones promovidas por diferentes Ong´s y asociaciones
  • Ser responsables en el uso del agua en la agricultura, utilizando riego por goteo en vez de aspersión o a manta.
  • Usar materiales alternativos a la madera; como la “ecomadera”, procedente del reciclaje de desechos plásticos, o la Biomasa, materia orgánica, incluyendo residuos con capacidad de ser usados energéticamente.
  • Reciclar y reutilizar el papel, por cada tonelada de papel que se recoge y se recicla se ahorran dos metros cúbicos de vertedero, además de evitar la emisión de 900 kilos de dióxido de carbono (CO2), uno de los gases de efecto invernadero causante del cambio climático.

¿CÓMO ACTUAMOS?

Trabajamos desde la cooperación, en la búsqueda de un impacto responsable de las acciones humanas, para lograr una eficiente conservación de la naturaleza y desarrollar a la vez los recursos histórico–culturales asociados a la misma, interrelacionando la naturaleza, el medio ambiente, el bienestar humano y el desarrollo económico.

REFORESTACIONES

Impulsamos acciones de reforestación en bosques degradados, entornos semiurbanos y zonas afectadas por catástrofes naturales como incendios o riadas. No plantamos árboles por plantar: diseñamos cada intervención desde un enfoque regenerativo, adaptado al entorno y al ecosistema local.

Nuestro objetivo es restaurar la salud de los suelos, aumentar la captura de carbono, mejorar la calidad del aire y favorecer el retorno de la biodiversidad vegetal y animal. También entendemos la reforestación como una herramienta pedagógica y social para reconectar a las personas con la tierra.

Trabajamos con:

  • Plantas y árboles autóctonos, adaptados al clima y al suelo, lo que asegura su supervivencia y reduce la necesidad de mantenimiento.

  • Diseños ecológicos y funcionales, respetando las dinámicas naturales del paisaje.

  • Colaboración comunitaria, involucrando a voluntarios, escuelas y entidades locales en jornadas de plantación y seguimiento.

Además de aumentar la presencia de árboles y oxígeno, nuestras reforestaciones ayudan a fijar el suelo, reducir la erosión, conservar el agua y generar refugios para la fauna silvestre.

Cada árbol que plantamos no solo es un gesto simbólico: es una acción concreta para regenerar la vida.

Reforestaciones

RESERVAS DE BIODIVERSIDAD

La pérdida de hábitats naturales está llevando a un colapso silencioso de la biodiversidad, especialmente de los insectos polinizadores, fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas y la producción de alimentos. Para hacer frente a esta crisis, desde la fundación creamos reservas de biodiversidad animal y vegetal que ofrecen refugio, alimento y condiciones óptimas para su desarrollo.

Generamos estos espacios en entornos agrícolas, rurales y urbanos mediante intervenciones cuidadosamente diseñadas que imitan y restauran funciones naturales. Entre nuestras acciones destacan:

  • La plantación de flores silvestres y plantas aromáticas autóctonas, que atraen y alimentan abejas, mariposas y otros insectos esenciales.

  • La construcción de «espacios artificiales» adaptados, como hoteles de insectos o refugios de madera, que sustituyen huecos y estructuras naturales perdidos por el impacto humano.

  • La creación de corredores verdes o microhábitats conectados, que permiten el desplazamiento y reproducción de fauna local en paisajes fragmentados.

Estas reservas no solo benefician a los polinizadores. También atraen aves, pequeños mamíferos, reptiles y microorganismos del suelo que fortalecen la salud de los ecosistemas donde se insertan.

Además, implicamos a la comunidad en su diseño, construcción y seguimiento, fomentando una educación ambiental activa y una relación más cercana y respetuosa con la vida silvestre.

Crear una reserva de biodiversidad es un acto de reparación y esperanza. Es devolver a la naturaleza el espacio que necesita para seguir existiendo.

FACILITAR EL REGRESO DE LAS AVES

Las aves silvestres cumplen funciones esenciales en los ecosistemas: controlan plagas, dispersan semillas y actúan como indicadores de la salud ambiental. Sin embargo, en muchas zonas humanizadas y transformadas por la actividad humana, la falta de lugares adecuados para anidar limita gravemente su presencia y reproducción.

Es por ello que promovemos la instalación de cajas nido en arboledas de zonas verdes, tanto urbanas como rurales, con el objetivo de ofrecer refugios seguros para la cría de aves insectívoras y otras especies clave.

Estas estructuras son especialmente útiles en:

  • Parques, jardines y espacios urbanos, donde las construcciones modernas han eliminado los huecos tradicionales que usaban muchas aves.

  • Áreas de repoblación forestal, donde los árboles aún son jóvenes y no ofrecen cavidades naturales.

  • Bosques gestionados con escasa madera muerta o ejemplares viejos, que normalmente son esenciales para la nidificación.

  • Zonas afectadas por incendios o pastizales en recuperación, donde todavía no existen árboles de gran porte.

Además de facilitar la reproducción de aves, estas cajas nido fomentan la biodiversidad, contribuyen al equilibrio ecológico natural (sin uso de pesticidas), y ofrecen una oportunidad educativa y de conexión directa con la fauna local.

Cada caja es una invitación para que las aves regresen, se establezcan y sigan formando parte de nuestro paisaje vivo.

Nido de pájaro

VIGILANCIA Y RESTAURACIÓN DE ESPACIOS NATURALES

Cuidar el territorio desde la acción.

La protección de los ecosistemas no se hace solo con informes: se construye con manos en la tierra, ojos atentos y compromiso colectivo. En nuestra fundación llevamos a cabo acciones de vigilancia ambiental y restauración ecológica en zonas especialmente vulnerables por abandono, presión agrícola o turismo intensivo.

Nuestros objetivos son:

  • Detectar amenazas tempranas: vertidos ilegales, especies invasoras, incendios, uso indebido del suelo.

  • Restaurar hábitats degradados: reforestación con especies autóctonas, control de erosión, retirada de residuos.

  • Recuperar la funcionalidad ecológica del espacio: para que la flora y fauna local pueda volver y mantenerse.

  • Generar conciencia y participación: a través de actividades abiertas, señalización interpretativa y jornadas comunitarias.

Creemos en la custodia del territorio como herramienta para implicar a la ciudadanía en la defensa activa de la naturaleza.

VIGILANCIA Y RESTAURACIÓN DE ESPACIOS NATURALES