Las empresas y el tercer sector deben ser aliados estratégicos para una transformación social efectiva, dejando atrás el modelo de lógica caritativa
Sant Feliu de Guíxols, 19 de junio de 2024 – La Fundación For the Best World ha dado un paso importante en su lucha contra la contaminación del mar Mediterráneo con la instalación de una grapa anti-residuos en la red de alcantarillado de Sant Feliu de Guíxols. Este dispositivo tiene como objetivo evitar que los residuos pluviales, como plásticos, colillas o toallitas húmedas, acaben en el mar, donde causan un grave impacto ambiental.
La iniciativa se enmarca dentro del programa Clean the Sea que impulsa la fundación y que busca reducir al máximo el vertido de residuos en el Mediterráneo. La grapa anti-residuos se ha instalado en los imbornales de la red de alcantarillado y funciona como un filtro que retiene los residuos sólidos arrastrados por las aguas pluviales.
Elisenda Franquet, presidenta de la Fundación For the Best World, ha afirmado que «la instalación de esta grapa anti-residuos es un paso importante en nuestro compromiso por luchar contra la contaminación del Mediterráneo».
El programa Clean the Sea también incluye además de la colocación de mallas y grapas de contención otras acciones como la sensibilización ciudadana sobre la importancia de reducir la generación de residuos, el impulso del empleo verde juvenil y la limpieza de playas y fondos marinos.
Esta iniciativa que ha contado con la colaboración del Festival de Porta Ferrada que ha promovido el uso de vasos reutilizables solidarios durante su celebración, se suma al programa de acciones sostenibles que se están llevando a cabo en la zona como limpieza de playas y fondos marinos.
La instalación de la grapa anti-residuos en Sant Feliu de Guíxols también ha contado con la complicidad local del Ayuntamiento de Sant Feliu de Guíxols y el gran apoyo de Amazon.
Un problema de gran magnitud
La contaminación del mar Mediterráneo por residuos sólidos es un problema de gran magnitud que afecta a la salud del ecosistema marino y a las personas que dependen de él. Según datos de la Fundación Ellen MacArthur, cada año se vierten en los océanos del mundo 8 millones de toneladas de residuos plásticos, de los cuales una gran parte acaba en el mar Mediterráneo.


